martes, 14 de julio de 2009

Más sexo, mejor calidad



Hasta ahora, los médicos y especialistas debatían si los hombres debían o no frenar sus contactos sexuales unos días antes de intentar concebir, para mejorar las posibilidades de embarazo. Este mito sobre la abstinencia sexual donde la premisa es que un varón sin sexo por más tiempo tenía más ganas y mayor concentración de semen, ha quedado desterrado.
Una investigación realizada en Australia, la cual comparto por mis años de experiencia profesional, postula que las parejas que están intentando concebir deben tener relaciones sexuales frecuentes, ya que la persistencia mejora la calidad del semen.
Debido al stress, la mala alimentación, el trabajo por objetivos y al incansable ritmo de hoy. La búsqueda de un nuevo integrante de la familia ha quedado postergada y la vida en pareja solo se realiza como actividad de fin de semana.
Practicar sexo con regularidad o a diario, contrariamente a lo que se creía, puede ayudar a mejorar la calidad del semen y finalmente contribuir a la búsqueda del embarazo. Un hombre tiene capacidad de eyacular un promedio de 60 millones de espermatozoides y sólo uno será el encargado de dar vida. Entonces la calidad es más importante que la cantidad.
Si un hombre tiene un inadecuado estilo de vida se generan radicales libres produciendo un daño en la membrana que recubre al espermatozoide (efecto de la peroxidación del hidrógeno) quitándole vitalidad.
Hablar de calidad de semen, significa mejorar la concentración de los espermatozoides vitales capaces de llevar adelante un embarazo y eso se consigue practicando el sexo frecuente. El óvulo hace una selección natural del mejor espermatozoide. Tener relaciones regulares también mejorara la oportunidad y hará que el varón sea mas fértil más años a pesar que naturalmente con los años exista una razonable disminución.
Es por eso que, en medida de que tengamos más espermatozoides sanos y hagamos una sexualidad plena y espontánea sin ser esta una obligación o una tarea mejorara nuestros índices de fertilidad. La observación del ultimo estudio publicado en Londres en la Sociedad Europea de Reproducción por el grupo australiano que hace referencia a esta hipótesis tiene a mi juicio validez practica y lógica para mejorar la calidad del esperma y en consecuencia su incidencia sobre la fertilidad.

viernes, 10 de julio de 2009

Hombres, mucho ojo con la bicicleta


El ciclismo, al igual que otras disciplinas deportivas, fomenta la salud cardiovascular y ayuda tanto al hombre como a la mujer a mejorar su calidad de vida. Si usted, varón pone a prueba diariamente su resistencia y practica este deporte, es necesario tener en cuenta algunas recomendaciones, ya que a largo plazo el mal uso de la bicicleta puede afectar la próstata y su vida sexual.

Cuando el ciclismo se practica a campo traviesa donde se producen golpes continuos no previstos contra el asiento, se generan microtraumas que ingresan a través del periné que se encuentra en el piso pélvico, y pueden inflamar la próstata, glándula ligada a la función reproductiva, ya que el 40% del semen proviene de ésta.

Uno de los problemas que puede estar vinculado a la impotencia en hombres jóvenes debido a los golpes recibidos por montar bicicleta es el de las arterias pudendas. Las arterias pudendas internas tienen un trayecto de considerable longitud, pues salen de la pelvis y reingresan a través de la escotadura ciática menor, lo que las hace vulnerables en caso de traumatismos pelvianos.

Cada persona tiene un biotipo diferente e incidirá sobre el uso que se le dé a la bicicleta. Es por eso que mantenerse mucho rato sentado en la bicicleta, evita la oxigenación y se genera una congestión sanguínea del piso pélvico que afecta las vías urinarias.

Por otro lado, el calor que genera el uso de ropa ajustada, la fricción de los testículos contra el asiento y el estrés al que se somete el cuerpo por la enorme cantidad de energía que se necesita para un ejercicio tan riguroso, son factores que podrían contribuir a la pobre calidad de esperma que influye en la vida reproductiva de cada varón.

Lo que se recomienda en estos casos es que cuando los hombres sepan que van a montar bicicleta por una vía en mal estado, se levanten cada cierto tiempo para evitar el golpe. Esto se debe hacer de manera sostenida. Por otro lado, en el mercado se encuentran al alcance asientos especiales que permiten amortiguar el impacto y están diseñados para proteger la próstata.

Todo lo dicho anteriormente no es una contraindicación para dejar de usar la bicicleta, pero si una recomendación para su uso racional y con cuidado. Si queremos tener una vida sexual plena, tenemos que cuidar nuestra próstata y por ende tomar nuestras precauciones para no tener problemas futuros.

jueves, 2 de julio de 2009

Entrenemos para ser multiorgásmicos



No sólo la mujer puede experimentar orgasmos múltiples en una relación sexual. Un hombre puede llegar a ser “multiorgásmico” y durante el sexo puede tener varias sensaciones de clímax u orgasmos sin eyacular.
Para llegar a este objetivo el hombre tiene que entrenarse, ya que no es una característica con la cual uno nace, y se concretará únicamente a través de dinámicas donde se controla el placer y niveles de excitación. Es un ejercicio, solo o en pareja, que debe hacerse de manera progresiva donde el varón tendrá un mayor control eyaculatorio a través de técnicas de estimulación.
De lo que se trata aquí es entrenar el músculo pubocoxígeo, el cual envuelve la próstata, y uno lo puede distinguir cuando está orinando. Este es el que permite interrumpir el chorro de orina y se puede entrenar cuando está en reposo contrayéndolo y relajándolo. El hombre tiene como objetivo lograr niveles de control sobre este músculo para que durante el orgasmo se detenga la eyaculación las veces que quiera. Sin duda esto generará en uno mismo y en la pareja mayor placer.
Éste trabajo puede demorar algunas semanas y no hay que confundir este concepto con el hombre multieyaculatorio que es aquella persona que puede tener varias eyaculaciones en un tiempo determinado.
El hombre multiorgásmico es parte de la filosofía del Taoísmo donde se experimenta el control de la mente durante el sexo y en la vida moderna se está cambiando el paradigma de que los varones son monorgásmicos.
Par iniciar los entrenamientos es necesario que el varón consulte con un especialista, y si este quiere atreverse a decidir cuando culminar con un orgasmo es necesario que practique esta disciplina, que tiene que ser constante para lograr la conquista de ésta facultad que lo llevará al placer personal y de pareja. Es importante remarcar que es necesario el uso del condón en estos casos para evitar los embarazos no deseados.



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miércoles, 1 de julio de 2009

Sensibilidad en el pene




Necesario para la micción y una plena vida sexual, este órgano está vinculado a una serie de mitos y prejuicios. Sus cambios se inician con la pubertad y su crecimiento se consolida durante esta etapa, y por la doble función que desempeña se ha convertido en tema de discusión generando muchas dudas alrededor de sus funciones y sensibilidad.

Tanto hombres como mujeres tienen la percepción de que todo el pene es sensible, algo que no es del todo cierto. No importa el tamaño del miembro, lo claro es que la sensibilidad se experimenta principalmente en el glande (cabeza) y en los dos primeros centímetros por debajo del mismo (surco balano-prepucial), donde la superficie es mucosa.

La piel que sigue a esta parte, no guarda diferencia en cuanto a la sensibilidad de otra región del cuerpo, es decir tocarse la piel del cuerpo del pene es muy parecido a tocarse la pierna.

Sólo el glande y el surco balano-prepucial despiertan en un hombre sensaciones vinculadas a la satisfacción sexual. Es más, muchas veces los hombres durante la relación sexual pueden sentir mayor sensibilidad en las bolsas escrotales, en los lugares cercanos a las piernas, en las mamas y no en la propia base del pene.
Un mito de este órgano es su total y uniforme sensibilidad pero no necesaria, quizá lo importante sea no focalizar nuestra experiencia en este detalle sino en lo estupenda sensación de bienestar de una sexualidad plena con la persona que uno ama y desea.

Por otro lado, con los años el hombre va perdiendo sensibilidad en este miembro, lo cual genera que durante una relación sexual deba existir mayor fricción. El volumen del semen y la rigidez del pene también van en disminuyendo. Pero algo que hay que rescatar en el hombre es que el deseo nunca morirá.

viernes, 19 de junio de 2009

Lo que ellos y ellas quieren



Desde que nacemos nuestros orígenes de género son motivados de manera distinta. La razón es que somos alentados a tener una sexualidad por objetivos, donde el género femenino da más valor a las emociones, y el masculino prefiere el placer, esto debido a causas como la naturaleza sexual, la educación desde la infancia y factores sociales.

Cuando un hombre y una mujer emprenden una relación sentimental y sexual ambos demuestran una conducta distinta. Al tener sexo la mujer quiere cariño, y el hombre puede buscar satisfacción. Esto se debe, entre otras cosas, a un factor de carácter orgánico de respuestas individuales.

En el clímax u orgasmo se libera una hormona llamada ocitosina que se libera en el cerebro y en la mujer genera un sentimiento de acercamiento, ternura, y fidelización a su pareja. En el hombre detrás de la satisfacción, la testosterona bloquea a esta hormona haciendo que el momento se exprese de manera distinta siendo muchas veces desconcertante para la mujer.

Respecto a los factores educativos, el género masculino desde la niñez es educado de manera diferente. No llores porque eres hombre, aguanta y no te quejes, son frases repetitivas que hacen que el varón perfile su personalidad a la de un macho con autoestima de héroe. En cambio a ellas, se les educa con virtudes donde se privilegia la ternura y delicadeza.

En la actualidad los roles sociales se han cambiado debido a que las mujeres han ido ganando espacios y esto genera que las féminas buscan al polo opuesto. A pesar de presentarse esta figura, el machismo sigue propiciando que los hombres consideren al sexo una necesidad fisiológica, mientras las mujeres lo ven, más bien, como necesidad de aceptación social.

Ellos quieren placer y ellas quieren ternura. Para que perdure el amor y compenetración en una relación de pareja se necesita la visión de familia futura. Esto generará una conexión armoniosa producto de una complementariedad adecuada donde el amor puede ser completo entre ambos. Así la ternura y el placer se presentarán como un sentimiento compartido.

jueves, 11 de junio de 2009

Cáncer de Prostata


El cáncer de próstata es el cáncer más común entre los hombres y la segunda causa de muerte en este género. La prevención en este caso es un factor importante e imprescindible para evitar que esta enfermedad afecte a esta glándula sexual que se encarga de producir el semen y que es necesaria para mantener una sexualidad plena.

La próstata tiene el tamaño de una nuez y se encuentra rodeando a la uretra. A diferencia de otro tipo de cánceres, los síntomas de esta enfermedad pueden tardar años en manifestarse, pero cuando se presentan generan alteraciones en la función de orinar, dolor frecuente en la parte baja de la espalda y sobre todo deficiencias en la vida sexual.

Las causas del cáncer de próstata pueden ser genéticas o familiares, hormonales que tienen que ver con la dependencia de las hormonas andrógenas (masculinas) y las ambientales relacionadas a una dieta alta en grasas animales y la polución del aire, entre otras.
Ante este panorama es muy importante que los varones que tienen posibilidades de contraer la enfermedad se sometan a exámenes médicos, y a medida que envejecen, se tomen medidas sobre todo a partir de los 40 años. Cabe destacar que si el cáncer se detecta en su primera fase, cuando todavía se encuentra dentro de la próstata, el paciente puede tener una larga expectativa de vida.

Si el cáncer se hace presente el tratamiento de la próstata depende básicamente de su estado evolutivo. Actualmente hay cuatro formas de proceder para reducir y extraer el cáncer de próstata. Pero finalmente, la solución está en la prevención. No se debe esperar hasta que la enfermedad los aborde.

La prevención comienza con una vida saludable. Ejercicios al aire libre y una dieta baja en grasas y rica en verduras, frutas y cereales, limitando el consumo de carne roja, especialmente la que contiene grasa o está procesada pueden ayudar al varón a evitar la presencia de esta enfermedad. El cáncer se cura, pero sobre todo se puede prevenir.

jueves, 4 de junio de 2009

Los años no pasan en vano



Cuando un hombre envejece se generan cambios que indiscutiblemente afectan su sexualidad, y a partir de los 40 años el envejecimiento en su aparato reproductor, se produce de manera gradual y transforma el tejido testicular, la producción de espermatozoides y la función eréctil.

Respecto a la fertilidad, los conductos que trasportan el semen pueden volverse menos elásticos (esclerosis), pero los testículos continúan produciendo semen, en igual volumen de líquido pero con menos espermatozoides vivos.

La disfunción eréctil puede ser una preocupación y con la edad es normal que las erecciones se presenten con menor frecuencia. Sin embargo, este problema es con frecuencia el resultado de dificultades de salud o psicológicas y no el simple hecho de envejecer. El envejecimiento por sí solo no le impide a un hombre ser capaz de disfrutar las relaciones sexuales, pero en algunos casos, se pueden presentar disminuciones en el deseo sexual. Esto se debe a la disminución en el nivel de testosterona conocida como la Andropausia.

En cuanto a la función urinaria, la próstata se agranda, mientras que parte de su tejido es reemplazado por tejido fibrótico similar a una cicatriz, produciendo una afección que se presenta en cerca del 50% de los hombres. Esto puede causar problemas tanto a la hora de orinar como de eyacular. Debe quedar claro que la función de la próstata no está estrechamente relacionada con la fertilidad y un hombre puede tener hijos incluso si la próstata ha sido extirpada.

Muchos de los cambios físicos relacionados con la edad, como el agrandamiento de la próstata o la atrofia testicular, no se pueden prevenir. La recomendación es que los varones deben consultar con un médico, ya que en la actualidad se disponen de nuevos métodos para frenar los síntomas que llegan con la edad. Recuerden que la prevención durante la juventud es la mejor medicina para que un hombre tenga una mejor calidad de vida durante su envejecimiento.